Mundo Bolo | "¿No eres actriz? ¡¡¡Pues finge que te gusta!!!"

'Antología' de Tamayo
Me he enterado este domingo, leyendo un artículo en ABC sobre ‘Los sobrinos del capitán Grant’ de Manuel Fernández Caballero, que el famoso ‘Coro de fumadoras’ que tantas veces he cantado (y fumado, para mi desgracia, cuando todavía no existía la Ley del tabaco y en los escenarios se empleaban cigarrillos reales) es fruto de una apuesta del libretista Miguel Ramos Carrión, al que la temporada anterior al estreno de la obra habían expulsado del escenario del Teatro del Príncipe Alfonso por fumar, con el empresario del coliseo madrileño del Paseo de Recoletos responsable de la prohibición del tabaco entre bambalinas.

Al parecer y según cuenta Enrique Chicote en su libro ‘La Loreto y este humilde servidor (Recuerdos de la vida de dos comediantes madrileños)’, cuando Ramos Carrión se enteró de que el empresario había prohibido que se fumara allí le dijo: “¿No quiere usted que en el escenario fume un cigarrillo? Pues yo le aseguro que la próxima temporada se fumarán a un tiempo veinte. ¡Y usted, encantado!”. Como el empresario lo pusiera en duda, el libretista le apostó una cena, que inmediatamente se dispuso a ganar.

En la siguiente temporada se estrenaba en el teatro ‘Los sobrinos del capitán Grant’ con su célebre coro en el que un grupo de mujeres chilenas aparecen en escena fumando mientras cantan: “Si es en el hombre un vicio el de fumar, en la mujer es gracia particular. Y con un cigarrito, ¡válgame Dios! Cada mujer chilena vale por dos” y Ramos Carrión se cobraba así su cena por haber conseguido que veinte personas fumasen en el escenario.

La primera vez que interpreté ese número, en la 'Antología' de Tamayo, yo, que no había fumado en mi vida, tuve que aprender a hacerlo. Superadas las toses iniciales y a pesar de mis repetidos intentos, el sabor del cigarrillo me seguía pareciendo repugnante, algo que me costaba disimular, así que en los ensayos, el regidor me perseguía entre cajas diciéndome: "¿No eres actriz? ¡Pues finge que te gusta!!!".

El mayor problema sin embargo era que el humo me resecaba la garganta y me obligaba cuando cantaba a castigar demasiado las cuerdas vocales, por lo que, buscando una solución, me compré unos cigarrillos de hierbas en una herboristería. Tenían aspecto de porro y olían a porro, y aunque no lo eran (lo juro), tuve que dejarlos porque toda la compañía estaba convencida de que sí y uno tras otro se me acercaban día sí y día también para recriminarme, medio en broma, medio en serio: "hace falta tener morro, venir a fumar porros al escenario".

Afortunadamente el cambio de legislación hizo que se pasara a usar cigarrillos falsos en escena y que, aunque seguimos cantando ese número e incluso la zarzuela entera, mi tortura se acabara para siempre.

Con el título de 'Mundo bolo', esta sección de Diario Lírico, para la que solicita la colaboración de sus lectores, recoge, siempre con tono de humor, las experiencias vividas por cantantes e instrumentistas en audiciones y actuaciones. Los que deseen participar pueden enviar sus relatos al correo electrónico redaccion@diariolirico.es indicando si quieren firmar su colaboración o permanecer en el anonimato. Es posible adjuntar fotos para ilustrar la historia narrada.
Mundo Bolo | "¿No eres actriz? ¡¡¡Pues finge que te gusta!!!" Mundo Bolo | "¿No eres actriz? ¡¡¡Pues finge que te gusta!!!" Reviewed by Diario Lírico on 4.3.19 Rating: 5

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.