domingo, 5 de julio de 2015

Nicola Beller | soprano: "En la carrera lírica, sin disciplina y perseverancia, el talento no sirve para nada"

Foto: Nicola Beller (Carolina Laberge)
Recien llegada del Teatro Campoamor de Oviedo, donde ha protagonizado la premiada producción de Pepita Jiménez de Calixto Bieito, la soprano Nicola Beller Carbone (1964) desembarca en la Escuela de Canto madrileña, desde este lunes 6 de julio hasta el viernes 10, para impartir el curso 'Simultaneidad en la lírica'. Unas clases magistrales en las que la cantante pretende que sus alumnos - a los que anima “a remangarse y trabajar” - aprendan a desarrollar la intuición, la rapidez de reflejos y la capacidad de cantar y actuar simultáneamente sin perder calidad ni intensidad.

Nicola Beller (Carbone es el apellido de su marido, el orfebre italiano Giò Carbone, fundador de la Escuela de Orfebrería Le Arti Orafe en Florencia), nació en Alemania aunque se crio con su familia en San Sebastián, Zaragoza y Barcelona. Cursó desde los cuatro años clases de ballet. Estudió piano, comenzando su carrera como concertista de ese instrumento a los 16 años, y arte dramático en Zaragoza. De su paso como alumna por la Escuela de Canto queda el recuerdo de su interpretación de Agathe en el Freischütz de Weber y un antológico concierto monográfico en solitario con música de Weill.


Foto: La gran duquesa de Gerolstein (Gustavo Beruete)
Pregunta. ¿Qué supone para usted volver como docente a la Escuela de Canto donde estudio?
Respuesta. Como a cualquier persona volver al lugar ‘del crimen’ es emocionante. No, en serio, estuve en la ESCM de 1988 a 1991 con todos los interrogantes que se formula una joven al iniciar una carrera tan complicada como la de cantante lirico. Sin saber si iba a tener un futuro o no. Ser invitada por la escuela por segunda vez (estuve ya en 2013 dando mi primer Masterclass en la Escuela de Verano) supone un gran honor y un auténtico reconocimiento por parte del centro y de los alumnos que pidieron que volviera.

P. El curso que va a impartir se llama ‘Simultaneidad en la lírica’, ¿qué pueden esperar exactamente los alumnos que se inscriban en sus clases?
R. Pueden esperar trabajar duro. En esta carrera hay que tener mucha disciplina y perseverancia en el trabajo. Si no tienes esa capacidad, todo el talento que la naturaleza te haya dado no te sirve para nada. Así que a remangarse y a trabajar.

P. ¿Pero a qué se refiere con el término ‘simultaneidad’?
R. A todo lo que hay que hacer al mismo tiempo: respirar, cantar, decir un texto, frasear, interpretar un personaje, ser consciente del cuerpo y su lenguaje corporal, seguir el tempo marcado por la composición, la orquesta y el maestro. Elaborar un punto de vista sobre el personaje que interpretamos, escuchar y abrir los oídos pero también los otros sentidos: vista, olfato, tacto. Ser flexible y con capacidad de reacción rápida. Y tantas otras cosas que hay que manejar además del mero hecho de cantar.

P. Usted ha estudiado ballet y arte dramático y ha hecho cabaret, ¿hasta qué punto le han ayudado esas disciplinas en su carrera en la ópera?
R. Para ser un intérprete de opera hay que saber actuar y muchas veces hacemos el mismo personaje en distintas producciones, lo cual significa que cada vez hay que hacerlo en una clave interpretativa nueva, por lo cual hay que saber aprovechar al máximo los recursos que tenemos: el cuerpo, la mente, la fantasía, la fuerza de voluntad, la energía. Por lo tanto todo lo que tenga que ver con la expresión teatral nos da recursos y libertad a la hora de actuar.

P. ¿Qué importancia cree que tiene la interpretación en la formación de un cantante lírico?
R. La máxima importancia. La unión del dominio técnico de nuestro aparato vocal, el estudio del repertorio y el sentido musical y rítmico son la base para poder interpretar, crear y diseñar con libertad. La unidad de estos componentes es lo que diferencia a un cantante de otro.

P. ¿Está dañando a la ópera el predominio de la exigencia estética sobre la calidad vocal?
R. La exigencia estética de nuevos lenguajes teatrales y personajes creíbles va ligado al desarrollo de nuestro mundo artístico en general. El público quiere ver a personajes auténticos en el escenario con los cuales poderse identificar. Pero creo también que lo visual siempre tiene que ir unido a lo musical, no basta ser un buen actor, hay que cuidar el aspecto vocal. Ambos aspectos forman un conjunto, todo va mano a mano. Cuantos más componentes seamos capaces de manejar, mas registros tocar, más interesante, auténtico y bello será nuestro trabajo.

Foto: Salomé - Bonn (web)
P. Canta papeles de soprano spinto, pero próximamente interpretará la Musetta. ¿Cómo se definiría vocalmente?
R. Ya he interpretado a Musetta hace dos años en el Festival de Choregies en Francia. Es un espacio abierto, un anfiteatro romano de una capacidad de 10.000 personas. Se canta sin amplificación por lo cual se necesitan voces que sean capaces de afrontar un reto así. Yo no cantaré Musetta en un teatro, pero no nos olvidemos que Renata Scotto la cantò en el MET, y ella era un gran soprano spinto. A veces incluso he oído a mezzosopranos interpretando este papel, es también una cuestión de gustos.

P. ¿Cómo elige sus papeles?
R. Primero por la música y el interés que me suscita el personaje. En segundo lugar por el teatro que me lo ofrece, con quién lo trabajaré escénicamente, quién será el director de orquesta, quiénes los colegas y cuánto tiempo tengo para estudiarlo.

P. ¿Cómo los prepara?
R. Primero estudio la parte musicalmente (al piano horas y horas, durante semanas y meses), una vez que las notas están claras y ‘metidas en voz’, lo memorizo ya que cuando empiezas los ensayos necesitas llegar con el papel sabido. Mientras estudio música y texto, voy dándole mi interpretación, voy hilando y limando. Es un trabajo constante de investigación y descubrimiento, como una piedra en bruto a la que poco a poco vas dando forma, tallándola para convertirla finalmente en una piedra preciosa.

Foto: Pepita Jiménez (web)
P. Después de un precoz debut como concertista de piano, ¿qué la llevó a dedicarse al canto?
R. Mi interés conjunto por música, teatro y danza. Hacía un poco de todo en aquellos años ochenta, durante la ‘movida’. Un poco por necesidad, un poco por casualidad. Y al final di con la llave: quería ser cantante de ópera.

P. ¿Había antecedentes en su familia?
R. Sí, mi abuela era soprano, su padre bajo y su tío, bajo cómico.

P. Hasta ahora ha hecho su carrera en Alemania y es prácticamente desconocida en su país, pero después de su estreno en La Zarzuela, debuta Pepita Jiménez en Oviedo. ¿Será posible verla a partir de ahora con frecuencia en escenarios españoles?
R. Yo he cantado mucho en Francia, Italia, Alemania, pero también en EE UU, China, Grecia, Holanda, Bélgica, Suecia, Suiza y Japón. En España he cantado en Tenerife, en Madrid, ahora en Oviedo y volveré a Madrid y a Oviedo, también estaré en Sevilla el año que viene.

Foto: Nicola Beller (web)
P. ¿Qué diferencias ha encontrado entre la forma de trabajar alemana y española?
R. Cada país o continente tiene un modo propio de trabajar, y es vox populi que en los países mediterráneos, (Italia, España, Grecia) éste es un poco ‘different’. Se trabaja a otro ritmo, pero aun así no siempre los tópicos se cumplen, en Oviedo por ejemplo he encontrado un teatro que trabaja con un rigor y disciplina que podría competir con cualquier coliseo alemán o francés.

P. ¿Pero las diferencias existen? 
R. En el fondo, el mundo del teatro es tan internacional, con una mezcla de gentes tan maravillosa que ya no se puede hablar de un carácter ‘nacional’ en un sitio u otro. Por ejemplo, en la Orquesta Filarmónica de Oviedo donde he estado haciendo Pepita Jimenez hay muchos rusos, pero también ingleses y músicos de otras nacionalidades, y el maestro titular es italiano. También entre los maquinistas del teatro había gente de todas partes y la asistente de dirección era polaca. El mundo es cada vez más multirracial y yo eso lo veo como una gran ocasión para poder aprender los unos de los otros.

Foto: masterclass (web)
P. ¿Cuáles son sus próximos proyectos?
R. Después de las clases magistrales de Madrid estaré en la Toscana con mi Escuela de Verano Incanto Tignano Sing & Act Workshop y en agosto vuelvo al Teatro Campoamor de Oviedo para cantar Sieglinde en Walküre. Después haré mi debut como Chrysothemis en la Ópera de Montreal, en Canadá, y luego debutaré en Hamletmaschine de W. Riehm, una composición contemporánea en la Ópera de Zurich y luego volveré a Niza debutando Medea de Cherubini, un papel que deseo hacer hace tiempo. Luego una ópera de Zemlinsky en el Teatro de la Maestranza, y después la reposición de Frau ohne Schatten de Strauss en Wiesbaden. Y ya nos ponemos en 2017, con alguna sorpresa para el público español, pero eso lo contaré en otra ocasión.

1 comentario:

  1. Una gran profesional con una formación y carrera muy interesantes y una gran persona, eso creo que es Nicola.

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