domingo, 2 de julio de 2017

La embajada de México expresa su indignación por la versión de 'Carmen' de Caracalla

'Carmen' (Teatro dell'Opera di Roma)
La embajada de México en Italia ha publicado este viernes 30 de junio un comunicado dirigido a la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, que preside la Fundación del Teatro de la Ópera en el que manifiesta su "sorpresa e indignación" por la versión realizada por la directora argentina Valeria Carrasco, componente del grupo español La Fura dels Baus, de la ópera 'Carmen' estrenada en las Termas de Caracalla el pasado miércoles 28 de junio. En la nota informativa se acusa al montaje de "presentar una visión caricaturesca" del país y de apoyarse en "estereotipos que no representan ni a los mexicanos ni a su cultura".

Previamente al estreno, la embajada tuvo conocimiento de que se planeaba proyectar una imagen desfigurada de la Virgen de Guadalupe, ligándola al culto de la Santa Muerte, por lo que se puso en contacto con la superintendencia de la Fundación del Teatro de la Opera de Roma, la cual decidió modificar el retrato de esta figura central de México, como se explica en el comunicado.

La versión de Carrasco traslada la acción de la ópera desde la Sevilla del siglo XIX a un pequeño pueblo en la frontera entre Estados Unidos y México. Carmen es una cigarrera mexicana y don José, un militar americano que huye con ella por el desierto para ganarse la vida como contrabandistas. En el primer acto el decorado presenta un muro metálico del que cuelgan dos monigotes intentando saltarlo con pintadas en las que puede leerse 'Gringos cabrones', 'Muerte' o 'America first' y un retrato sin rostro de Trump. La acción se inicia con la entrega por parte de la 'migra' estadounidense a los agentes mexicanos de un cadáver en una bolsa blanca y de varios deportados que bajan de un camión.

Carmen es detenida por romper una bandera de papel de Estados Unidos. El segundo acto transcurre en un antro llamado 'El último trago' en el que Carmen baila en un tubo mientras es manoseada por los parroquianos. En el último acto el coso taurino se sustituye por un cuadrilátero. Durante la obra, narcos enseñan a niños a manejar armas y feligreses mexicanos veneran a la imagen de la Santa Muerte vestidos con ponchos sudamericanos y sombreros con bolitas como los de las películas estadounidenses.


La responsable de la adaptación, Valeria Carrasco, ha afirmado en declaraciones a la agencia EFE que la pieza es "divertida" y que el retrato que se hace de los mexicanos busca conjuntar, en realidad, características atribuibles a todos los pueblos de Latinoamérica. Dirigida por Jesús López-Cobos y Jordi Bernàcer, la ópera está interpretada por un doble reparto integrado por Veronica Simeoni y Ketevan Kemoklidze (Carmen), Roberto Aronica y Andeka Gorrotxategi (Don José), Alexander Vinogradov y Fabrizio Beggi (Escamillo), Rosa Feola y Roberta Mantegna (Micaela), Daniela Cappiello (Frasquita), Anna Pennisi (Mercedes), Alessio Verna (Dancairo), Pietro Picone (Remendado), Gianfranco Montresor (Zuñiga) y Timofei Baranov (Morales).


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