viernes, 2 de junio de 2017

Alumnos del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo interpretan a Britten


El Teatre Martín i Soler del Palau de Les Arts de Valencia acoge la representación de la ópera 'The turn of the screw' (La vuelta de tuerca) de Britten los días 2, 4, 6 (función didáctica) y 10 de junio. La obra de Britten estará interpretada por dos de los miembros del coro del Trinity School, Jeremie de Rijk y William Hardy, y por artistas de la octava promoción del Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo. La dirección escénica está a cargo de Davide Livermore y la musical de Christopher Franklin, que volverá a Les Arts en febrero de 2018 para dirigir una obra de mayor formato del mismo compositor:'Peter Grimes'. La obra podrá verse por un precio único de 25 euros.

El doble reparto incluye, además de a los dos coristas del Trinity School, a Karen Gardeazabal y Rita Marques (La institutriz), William Hardy y Jeremie de Rijk (Miles), Giorgia Rotolo y Olga Zharikov (Flora), Nozomi Kato y Anna Bychkova (Mrs. Grose), Andrés Sulbarán y Gustavo Adolfo Palomo (Peter Quint) y Marianna Mappa (Miss Jessel). Estarán acompañados por una orquesta de 13 músicos.



'La vuelta de tuerca' (título original en inglés, 'The Turn of the Screw') es una ópera en un prólogo y dos actos con libreto en inglés de Myfanwy Piper, basado en la novela homónima de Henry James. La ópera fue compuesta para la Bienal de Venecia y se estrenó el 14 de septiembre de 1954 en el Teatro La Fenice. La historia comienza con la llegada de una institutriz (de la cual no se menciona el nombre en toda la ópera) a una casa de campo en Inglaterra para cuidar de dos niños (Miles y Flora). Les Arts incluye la sinopsis del argumento:

Acto I

Una misteriosa voz introduce al espectador, a modo de prólogo, en una historia acaecida en Bly, una casa de campo en la Inglaterra de mediados del siglo XIX. Según el relato, una mujer fue contratada como institutriz de unos niños, por su tío y tutor que residía en la ciudad, con la condición de que no debía comunicarse con él ni molestarle. Reticente al principio, la joven decidió aceptar el puesto.

La Institutriz se gana enseguida el cariño de los dos pequeños, Miles y Flora, que le son presentados por el ama de llaves, la señora Grose. La vida transcurre con tranquilidad en la mansión de Bly, hasta que un día llega una carta informando de que Miles ha sido expulsado del colegio. La Institutriz, viendo que Miles es un niño bueno, decide no comentar nada al pequeño. Días más tarde, advierte la presencia de un hombre que la espía mientras está con los niños. Cuando da detalles a la Sra. Grose, ella lo identifica con Peter Quint, el anterior mayordomo de la casa que, según relata el ama de llaves, abusó de su posición, tanto con los pequeños como con la anterior institutriz, la Srta. Jessel, de la que fue amante. Ambos, fallecieron en extrañas circunstancias. Horrorizada, la Institutriz decide proteger a los niños. Pero las apariciones continúan: primero la silueta de la Srta. Jessel en el lago cercano a la casa mientras la Institutriz juega con Flora, y una noche, tanto Quint como la Srta. Jessel, en el jardín, haciendo salir a los niños de la casa, ante el espanto de la Institutriz y la Sra. Grose.

Acto II

La Institutriz comienza a agobiarse ante la impotencia de no poder controlar la situación que le rodea. Para colmo, un domingo, mientras asiste a la iglesia con los niños y el ama de llaves, Miles le hace unas preguntas incómodas acerca de su tío y sobre su regreso a la escuela, lo que provoca en ella un deseo de abandonar Bly cuanto antes. El fantasma de la Srta. Jessel vuelve a manifestarse, pero esta vez la Institutriz encuentra la fuerza suficiente para expulsarlo de la habitación. Ahora está convencida de que debe quedarse para proteger a los pequeños. Además, escribe una carta al tutor solicitando verle y pide explicaciones a Miles sobre su relación con los fantasmas. Quint obliga al muchacho a guardar silencio al respecto y logra persuadirlo para que robe la carta más tarde. La situación se complica más aún cuando la Institutriz acusa a Flora de acudir a la llamada de la Srta. Jessel en el lago. La niña lo niega y, tras rechazar a la Institutriz, ruega a la señora Grose que se la lleve. El ama de llaves se dispone a viajar con Flora a casa de su tío, pero antes advierte a la Institutriz de que su carta nunca fue entregada. La Institutriz presiona al niño para que confiese el robo de la carta, al mismo tiempo que el pequeño trata de luchar contra la voz de Quint. Hasta que la Institutriz se da cuenta de que Miles ha muerto.



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