sábado, 3 de septiembre de 2016

Alberto Zedda | director: “La voz humana es el instrumento más completo que existe”

Alberto Zedda (foto cortesía de Cristina Vázquez)
Cuenta Vela del Campo que una vez le preguntaron a Riccardo Chailly su opinión sobre Rossini. El director, viendo en aquel momento pasar a Alberto Zedda lo señaló y dijo: "Ese señor es Rossini". La anécdota podría sonar a ‘boutade’ pero es imposible referirse al compositor italiano sin que surja el nombre del director y musicólogo milanés, sin duda el mayor especialista en su obra. Alberto Zedda (Milán, 1928) es autor, con Philip Gosset, de la edición crítica completa de las óperas de Rossini, miembro del comité de la Fundación Rossini y ha sido director artístico del Rossini Opera Festival de Pesaro.

Zedda (Amigos de la Ópera)
Pero la carrera de Zedda como musicólogo incluye también la revisión de múltiples obras de Vivaldi, Häendel, Bellini, Donizetti o Verdi, entre otros; como director artístico ha estado al frente del Teatro alla Scala de Milán, del Carlo Felice de Génova, del Festival della Valle d'Itria o del Festival Mozart, y como director musical ha recorrido todos los grandes teatros del mundo con un repertorio que abarca desde el Barroco hasta el siglo XX. Vinculado por matrimonio desde hace años a la ciudad de A Coruña, dirige este sábado 3 de septiembre la función de 'Falstaff' que abre la temporada lírica de la localidad gallega con la misma sabiduría de octogenario con la que la compuso Verdi y con "la frescura y la vitalidad de un joven enamorado" que él mismo posee y que también atribuye al compositor.

Pregunta. Los estudiosos coinciden en señalar a Falstaff como la mejor ópera de Verdi. ¿Por qué no se representa más?
Respuesta. Es algo que dicen los músicos, las personas cultas, porque es un milagro. Reúne la sabiduría de un anciano y la frescura y la vitalidad de un joven enamorado. La parte romántica de Nannetta es un prodigio increíble de espontaneidad y poesía. La música de esta ópera es romántica y clásica y moderna, no se puede clasificar.

Falstaff (Amigos de la Ópera)
P. ¿Y por qué no es popular?
R. Cuando el lenguaje se vuelve poesía es más complicado de seguir. No es como leer una novela o el periódico, no es la forma de expresarse de todos los días. No es Puccini ni el resto de las obras de Verdi, aunque la música facilite su comprensión para todo el mundo. La poesía es una forma de expresión celeste, divina, no humana que el discurso musical ayuda a entender, porque usa la clave de los sentimientos.

P. ¿Eso va a dificultar las cosas al público que vaya este sábado a ver la función?
R. Van a comprender todo gracias al magnífico reparto con el que contamos. Todos los artistas que participan en este montaje son extraordinarios y creo que el público va a disfrutar mucho.

P. Usted dijo en alguna ocasión que en Falstaff se produce un equilibrio entre palabra y música como el del recitativo barroco.
R. Efectivamente. En la obra existe una profunda unión entre texto y melodía, una completa sintonía en todo momento.

P. Su nombre se asocia en todo el mundo como el máximo especialista en Rossini. ¿Cómo se enfrenta a una ópera tan radicalmente diferente al espíritu del autor de Pésaro?
R. No es tan diferente. Verdi coge para componer Falstaff la mejor cualidad de Rossini, la ligereza, y se vuelve un poco Rossini.

Arteta y Terfel en Falstaff (Amigos de la Ópera)
P. Verdi compuso Falstaff a los 80 años y usted mismo es octogenario. ¿Ayuda esta circunstancia a que entienda mejor su obra?
R. Jajaja. Claro, nos entendemos muy bien. Verdi tiene una visión distanciada de los sentimientos, ya no es un joven impetuoso. No vive el mundo, lo piensa. Y pensándolo lo ve con los ojos de un Dios, no de un hombre, y sonríe. Y lo comprende con sus defectos y sus virtudes. Cuando uno ha vivido tanto, tantos momentos malos y buenos, feos y bellos, es posible contemplar la vida con perspectiva. Eso es muy rossiniano, observar con un fondo de ironía, de comprensión.

P. Frente a la moda de primar el físico sobre las voces, el festival de A Coruña mantiene la tendencia de presentar grandes voces, independientemente de su talla. ¿Cuál es su opinión al respecto?
R. Si se pueden tener grandes voces, mejor. Yo soy feliz cuando encuentro una institución que opina que la cultura está hecha de calidad. He tenido la fortuna de trabajar siempre con grandes voces. Prefiero tener poco y bueno.

Zedda (Wikipedia)
P. Usted estudiaba filosofía. ¿Cómo llegó a la música?
R. Soy muy curioso. Siempre tuve curiosidad por el mundo y ahora tengo la misma que cuando era joven. Sigo sintiendo la necesidad de descubrir algo nuevo cada día; de vivir cada día algo nuevo, de comenzar cada día de nuevo. Y elegí la música porque es la cosa más bella que existe. No entiendo que se pueda vivir sin ella.

P. ¿Por qué se centró en la música vocal?
R. Porque la voz humana es el instrumento más completo que existe. Puede hacer mil colores y además usar la palabra.

P. ¿Cantó alguna vez?
R. Jajaja. Nooo, yo canto muy mal, canto interiormente. Intento cantar dentro.

P. Hay una leyenda negra sobre los cantantes frente a otros músicos. ¿Es realmente tan difícil trabajar con cantantes?
R. No, eso es falso. No es difícil. Tienes que conseguir transmitir entusiasmo, convencerles de que tienen un inmenso poder de seducción comunicativa y la responsabilidad de enfrentarse al público para crear emociones, ilusiones, sentimientos, sueños y evasiones.

P. ¿Cómo son sus clases magistrales a cantantes?
R. Yo no enseño a cantar. Enseño a buscar lo que hay dentro del canto. Me gusta explicar a los alumnos el enorme potencial expresivo que tiene el canto, su poder de comunicación. La voz no sirve únicamente para emitir bellas notas. Un cantante tiene cosas que decir y eso es lo que yo quiero enseñar.

Zedda (cortesía de Cristina Vázquez)

P. ¿No se ha planteado escribir sus memorias?
R. No, no tengo nada que contar. He escrito un libro sobre Rossini y mi relación con él.

P. ¿Le parece que no tiene nada que contar? Ha trabajado usted con casi todos los grandes intérpretes del mundo, ha dirigido la Scala, el Carlo Felice, el Festival de Pésaro.
R. Jajaja, sí, realmente podría contar muchas cosas. Pero no tengo tiempo, ni voluntad, ni talento para escribir unas memorias.

P. ¿Le queda algún sueño por realizar?
R. El único sueño que me queda es seguir sorprendiéndome y emocionándome cada día. Mi sueño es continuar soñando.

P. ¿Cuáles son sus próximos proyectos?
R. Los más inmediatos, dirigir en Moscú y en París la Ermione de Rossini que hicimos en A Coruña. Gracias al gran éxito que tuvo la función de aquí, vamos a hacerla en esas dos ciudades.

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