miércoles, 11 de mayo de 2016

44.000 firmas piden que se prohiba la aparición de un toro en el Moisés y Aarón del Real

Foto: el toro Easy Rider durante una de las representaciones de París (Change.org)
Más de 44.000 personas han firmado una petición, a través de la plataforma Change.org, para que se prohiba la aparición de un toro en las funciones de la ópera Moses und Aron de Arnold Schönberg (1874-1951) que se celebrarán del 24 de mayo al 17 de junio en el Teatro Real de Madrid. El montaje que se podrá ver en España es una coproducción del coliseo madrileño y de la Ópera de París. Dirigido escénicamente por Romeo Castellucci, que firma también la escenografía, los figurines y la iluminación, fue estrenado en la capital francesa el pasado octubre entre protestas de diferentes colectivos animalistas que presentaron 30.000 firmas ante la ministra de Cultura francesa, Fleur Pellerin, instándola a retirar la obra debido al estrés que suponía para el toro que aparecía en ella y a la sospecha de que pudiera estar siendo drogado para poder controlarlo.

Al igual que ocurriera en París, los firmantes españoles piden la sustitución del toro por una estatua "como viene siendo representado el becerro desde la creación de la obra en 1932", por el trato cruel y vejatorio que supone la inclusión del animal en las funciones debido a su exposición a luces y sonidos intensos, al transporte constante y a un estrés innecesario. Recuerdan además la sospecha de los colectivos animalistas franceses de que el toro pudiera estar siendo drogado para poder someterlo debido a sus 1.500 kilos de peso.

Fuentes del Teatro Real señalan que el toro no recibe ningún tipo de droga o calmante para su participación en la puesta en escena de la obra y que se encuentra bajo la vigilancia de dos cuidadores especializados, procedentes de la empresa propietaria del animal, que le proporcionan atención veterinaria. Dicha empresa es la francesa Jacana Wildlife Studios que ha participado en numerosos rodajes de películas, entre otras, 'El oso', de Jean Jacques Annaud, o 'Nómadas del viento' de Jaques Perrin.

En París, el descontento se instaló también entre los participantes en la ópera cuando se hizo público que Easy Rider, que así se llama el toro, cobraba 5.000 euros por función. En Madrid, el animal cobrará 3.100 euros por los escasos 15 minutos que permanece en escena en cada representación, más que la mayoría de las casi 400 personas que trabajan en el montaje: 5 integrantes del equipo artístico (creadores, directores y asistentes), 17 cantantes solistas, 80 cantantes del coro titular del teatro, 110 músicos de la orquesta titular, 48 bailarines (incluyendo 6 especialistas en escalada), 3 submarinistas profesionales, 16 técnicos y 2 limpiadoras en el escenario, además de más de 100 profesionales de distintas aéreas, detrás del escenario, implicados de alguna manera en la realización del espectáculo.


Vídeo completo de la representación en París del montaje que podrá verse en Madrid

La petición, que parte de una iniciativa del alicantino Jaime Alcázar, está dirigida al ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, al presidente del Teatro Real, Gregorio Marañón y Bertrán, a su director general, Ignacio García-Belenguer Laita de Lis y al director artístico Joan Matabosch Grifoll  y tiene el siguiente texto:

"Es hora de acabar con la utilización de animales en espectáculos artísticos o culturales, independientemente de su naturaleza, finalidad o ámbito.

Un toro charolés, Easy Rider, será utilizado desde el próximo 24 de mayo hasta el 17 de junio en el Teatro Real de Madrid para la ópera 'Moisés y Aarón' de Schönberg. La inclusión del animal supone la exposición del mismo a luces y sonidos intensos (ópera), transporte constante y un estrés innecesario tanto durante los 15 minutos que dura la escena en la que se le incluye como en el resto de la representación, los ensayos y los casi dos meses que la ópera estará en Madrid.

Durante su representación en París diferentes colectivos animalistas elevaron a la ministra de Cultura francesa, Fleur Pellerin, 30.000 firmas instándola a retirar la obra de la Ópera de la Bastilla de Paris, tanto por el estrés que supone para el animal como por la sospecha de que éste pudiera ser drogado para tener la escena controlada, ya que se trata de un animal de 1.500 kg de peso.

El uso de animales en cualquier tipo de entretenimiento es vejatorio, cruel e innecesario, por tanto solicitamos al ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, y a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, la cancelación de la obra o la utilización de una estatua en lugar de un ser vivo, como viene siendo representado el becerro desde la creación de la obra en 1932".

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