domingo, 20 de diciembre de 2015

La Biblioteca Nacional adquiere una partitura manuscrita de Ruslan y Lyudmila de Glinka

Foto: partitura (web BNE)
La Biblioteca Nacional de España (BNE) ha adquirido para sus fondos una partitura manuscrita de la ópera Ruslan y Lyudmila del compositor Mikhail Glinka. Según informa la institución, el manuscrito del músico ruso (signatura M.Guelbenzu/1593) "es un álbum apaisado muy bien conservado y de gran formato, con 612 páginas, que está fechado en 1843 y que contiene una copia completa, de muy alta calidad, de la partitura general de su ópera Ruslan y Lyudmila, una de las dos únicas óperas que compuso". Fue realizado cerca del estreno de la obra en el Teatro Imperial de San Petersburgo (noviembre de 1842), por lo que podría tratarse de una de las primeras copias realizadas de su versión definitiva. La BNE no ofrece datos sobre el coste de la adquisición.

La partitura se conservaba en la colección de Juan María Guelbenzu, por lo que es muy posible que fuese entregada por el propio Glinka al pianista y compositor español. La biblioteca de éste fue adquirida por la BNE al librero Francisco Rico en varias entregas, durante los años 1990, 1995 y 2003. Está formada por cerca de 4.000 documentos, entre los que se cuentan alrededor de un centenar de primeras ediciones de Glinka. El especial valor de este manuscrito de Ruslan y Lyudmila debió de ser la causa de que su anterior propietario decidiera reservárselo, por lo que no ha sido posible adquirirlo hasta ahora. La mayor parte de la obra autógrafa de Mikhail Glinka se conserva en San Petersburgo, en la Biblioteca Nacional Rusa y en el Instituto de Historia de las Artes de Rusia, donde se encuentra su archivo personal y un denominado Cuaderno español de Glinka.

La web de la BNE describe la colección de Juan María Guelbenzu que conserva entre sus fondos: "está formada por lo que constituyó su biblioteca personal, con alrededor de mil doscientas partituras impresas y unas cincuenta manuscritas, colección iniciada por su padre, José Guelbenzu. El contenido del repertorio es, en su mayor parte, clásico y romántico germano, en ediciones francesas y alemanas de las últimas décadas del siglo XVIII y primeras del XIX, aunque también está representada la ópera italiana, la literatura pedagógica y la música española coetánea a Guelbenzu, tanto impresa como manuscrita. Completa la colección diverso material gráfico, como un álbum de fotografías de intérpretes, grabados y cubiertas litografiadas de revistas, además de algunas monografías y cartas manuscritas".

Mikhail Ivanovich Glinka (1804-1857), al que suele considerarse el 'padre' de la música rusa, fue el primer compositor ruso en ser reconocido fuera de su país. Su obra tuvo una gran influencia en las generaciones posteriores de compositores rusos. Viajó a España por primera vez en 1845 y en años sucesivos pasó temporadas en Madrid y Sevilla, donde trabó amistad con muchos artistas españoles, especialmente con el pianista y compositor Juan María Guelbenzu, profesor de música de la familia real. Durante su estancia en el país realizó diversos cuadernos de viaje, en los que reunía autógrafos de sus amigos, dibujos de tipos populares y música tradicional que reutilizaría más tarde en sus composiciones. Entre las obras que escribió inspiradas en la música popular española es especialmente famosa su Capricho brillante sobre la Jota aragonesa, pero también destacan sus Dos oberturas españolas: Recuerdos de Castilla y Souvenirs d’une nuit d’été à Madrid.

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