martes, 13 de octubre de 2015

La zarzuela sigue sin rendir homenaje a Dolores Marco 10 años después de su muerte

Foto: Medalla de oro al merito al trabajo. Costa Rica, 1965 (página Yo conocí a la maestra Dolores Marco en Facebook)
Las instituciones culturales españolas y los profesionales de la zarzuela siguen sin ofrecer el debido homenaje a una de las personas que más trabajó por el género: la desaparecida directora de coros y orquesta María Dolores Marco, fallecida el 9 de octubre de 2005 y cuyo recuerdo oficial se reduce a haber dado su nombre a una calle de Madrid. Apasionada de la lírica española, a ella dedicó la mayor parte de su carrera, hasta el punto de que muchos compositores buscaban su consejo antes de estrenar sus obras. Como relata el músico Antonio Ambite, el propio Moreno Torroba fue asesorado por ella en numerosas ocasiones: "Dolores Marco nació en la época equivocada, era una mujer en un mundo de hombres y no le permitieron triunfar. Si no hubiese sido una mujer hubiese sido más grande y famosa que Ataulfo Argenta y que otros directores de la época", afirma Ambite, que confiesa su deseo de escribir una biografía sobre la directora.

Fotos: 'Yo conocí a la maestra Dolores Marco en Facebook'
Todos los que la trataron y trabajaron con ella destacan sus extensos conocimientos y su extraordinaria atención a todos los aspectos de una representación, iluminación, puesta en escena, canto o instrumentación; su carácter y severidad que compatibilizaba en todo momento con una atención maternal hacia todos los que estaban bajo sus órdenes y su absoluto respeto a la partitura y al libreto.

El contrabajista y archimaga José Antonio Román Palomares, escribe sobre ella en su libro ‘El hombre y el foso… (cuanto más feo, más hermoso)’: “… los que la conocimos bien, admiramos de ella su severidad y disciplina ante el trabajo. Para ella, eso era lo más sagrado que existía, pero la humanidad que poseía de gran madraza de todos, hacía que se la quisiera y respetara de verdad. El conocimiento que esta mujer tenía sobre la zarzuela era como para tratarla de ilustrísima entre los grandes conocedores del género, y, si hablamos de hasta qué punto sabía cómo es el teatro, sus gentes y sobre todo los músicos, no hay adjetivos que puedan describirla”.

Román recoge en su libro, numerosas anécdotas que dan fe del fuerte carácter, de la profesionalidad y de la dedicación de la maestra. Entre ellas narra como en una actuación en la plaza de toros de Ciudad Rodrigo el 19 de agosto de 1987, el oboísta, sin apenas experiencia, se quedó en blanco en un importantísimo sólo de su instrumento. Dolores Marco, “una de las mas importantes figuras de la zarzuela, con una experiencia apabullante y una sangre fría sin igual, se puso a cantar todo el sólo del oboe, imitando para colmo el sonido del instrumento de tal forma que prácticamente nadie se dio cuenta de que el oboísta no estaba tocando, el cual se limitó durante esos angustiosos compases a mirarla absolutamente atónito. Al terminar la función, cobró su sueldo, se marchó totalmente impresionado y... no volvió a trabajar más con nosotros”.

'La maestra Marco' como era (y sigue siendo) conocida por todos los que trabajaron a sus órdenes, profesora de canto, pianista y directora, nació en Barcelona el 10 de septiembre de 1935. Inició sus estudios musicales con su padre, el tenor Mario Marco. A los once años comenzó a estudiar solfeo, piano, armonía, fuga, instrumentación y dirección de orquesta con José Font Sabaté, con quien posteriormente contraería matrimonio. A los diecisiete años debutó en la localidad barcelonesa de Ostalfrach dirigiendo Los gavilanes de Jacinto Guerrero, a la que seguirían Rigoletto, Cavalleria Rusticana, Madama Butterfly o Carmen, entre otras muchas.

A finales de la década de los cincuenta dirigió las mejores obras del repertorio zarzuelístico en gran parte de los países hispanoamericanos. En 1974 estrenó en el madrileño Teatro Calderón 'Voces y aires de España'. Con la compañía lírica Isaac Albéniz del empresario Juan José Seoane recorrió toda la geografía española dentro del marco de los Festivales de España. Debutó en el Teatro de La Zarzuela el 23 de julio de 1975 con La viuda alegre de Franz Lehár, a la que siguieron Doña Francisquita, La rosa del azafrán y La corte del faraón.

Estuvo al frente de las orquestas de las compañías líricas de Francisco Bosch, María Francisca Caballer y Antonio Amengual. Durante cuatro temporadas consecutivas dirigió las producciones zarzuelísticas de los Amigos de la Opera de Las Palmas de Gran Canaria. Impartió clases magistrales sobre el género en Estados Unidos. En 1991 entró a formar parte de la Compañía Lírica Amadeo Vives, de José Tamayo, para su espectáculo Antología de la zarzuela. Bajo su batuta estuvieron cantantes como Montserrat Caballé, Alfredo Kraus, Plácido Domingo, Pedro Lavirgen o José Carreras, entre otros. En su repertorio se contaban 160 títulos que dirigió en más de 40 países. Compaginó su labor de directora con la de acompañante de solistas y profesora de canto y repertorio.

Foto: María Dolores Marco (página Yo conocí a la maestra Dolores Marco en Facebook)
Seis de sus hijos y una de sus nietas han orientado sus vidas profesionales en torno al mundo de la lírica, cuatro como cantantes: Amelia Font, tiple cómica y característica; Lorenzo Moncloa, tenor, además de director de escena; Marco Moncloa, barítono y Graciela Moncloa, cantante en el coro del Teatro de la Zarzuela; María Dolores Font, y su hija Eva Font Marco en el campo de la producción y Montserrat Font, en el de la dirección de orquesta. Un grupo de ellos presentó el 5 de abril de 2006 la nueva Compañía Lírica que lleva el nombre de la maestra.

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